Equipos de rescate mantienen intensas operaciones en varias ciudades del occidente de Colombia mientras aumenta el impacto humano y material provocado por el terremoto de magnitud 7.4.
El último reporte de Asocapitales contabiliza 181 personas fallecidas y 1.310 heridas, aunque informes independientes de las gobernaciones departamentales elevan a 224 el número de víctimas mortales. Debido a las afectaciones, Quibdó, Cali, Manizales, Pereira y Armenia permanecen en alerta roja.
En Chocó, departamento donde se localizó el epicentro, las autoridades confirmaron 14 fallecidos, 138 heridos y cinco desaparecidos, además de 2.791 afectaciones materiales en viviendas, edificios privados e infraestructura pública. Varias comunidades también continúan enfrentando interrupciones de electricidad, telefonía y comunicaciones.
Las ciudades afectadas han adoptado diferentes medidas para atender a los damnificados. Pereira habilitó centros de acopio para recibir cobijas, colchonetas, ropa y productos de higiene, mientras Armenia puso en marcha un registro de daños en viviendas para organizar la asistencia estatal.
En Manizales, las autoridades informaron que los albergues cuentan actualmente con suficientes provisiones y solicitaron detener temporalmente las donaciones de alimentos para evitar pérdidas.
Los balances permanecen sujetos a actualización mientras continúan las inspecciones de infraestructura, la remoción de escombros y la búsqueda de personas desaparecidas.




