El papa León XIV recibió en Roma a una delegación estadounidense de la Sociedad de San Vicente de Paúl, a quienes agradeció por la labor que desarrollan en favor de las personas en situación de vulnerabilidad.
Durante el encuentro, el Pontífice resaltó el valor del servicio caritativo y reconoció el compromiso de los vicentinos con quienes enfrentan dificultades materiales y espirituales.
El Santo Padre señaló que la misión de la organización mantiene vivo el ejemplo de San Vicente de Paúl, fundador de la congregación y referente histórico de la atención a los pobres. Recordó que su legado no se limitó a la asistencia material, sino que estuvo acompañado por una profunda preocupación por las necesidades espirituales de las personas, especialmente de quienes se encontraban en condiciones de mayor fragilidad.
León XIV animó a los integrantes de la Sociedad de San Vicente de Paúl a fortalecer su fe y profundizar su relación personal con Cristo como fuente de su labor. En este sentido, destacó la enseñanza de San Vicente de Paúl de que la oración y la justicia social no deben entenderse como caminos separados, sino como dimensiones inseparables del servicio cristiano.
Asimismo, el Pontífice subrayó que el cuidado de los demás, cuando nace del amor, no solo permite responder a las necesidades de quienes reciben ayuda, sino que también transforma interiormente a quienes sirven. Según explicó, el encuentro con las personas necesitadas puede convertirse en una oportunidad para abrir el corazón a la gracia de Dios.
Finalmente, León XIV exhortó a los vicentinos a reconocer el rostro de Cristo en cada persona a la que acompañan y también en quienes colaboran con ellos en esta misión. Bajo la intercesión de la Virgen María, los invitó a continuar llevando adelante una labor basada en la fe, la solidaridad y el compromiso con los más vulnerables.




