Más de 1.500 conductores de Arriva London iniciaron una protesta que contempla 26 días de huelga debido a las elevadas temperaturas dentro de las cabinas de los autobuses.
Los trabajadores, afiliados al sindicato Unite, denuncian que algunos sistemas de aire acondicionado no funcionan correctamente y que las cabinas pueden alcanzar temperaturas superiores a los 40 °C. Advierten que el calor provoca fatiga, mareos y pérdida de concentración, lo que podría aumentar el riesgo de accidentes.
La huelga afectará distintos servicios de Arriva en el norte y este de Londres durante las próximas semanas. Los trabajadores exigen mejores condiciones y medidas efectivas para proteger su salud y garantizar la seguridad de pasajeros y conductores.
Por su parte, Transport for London (TfL) asegura que los autobuses cuentan con sistemas de climatización y que los operadores deben aplicar medidas de protección durante los períodos de altas temperaturas.
